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martes, 26 de mayo de 2020

End of the Road



Saludos, hipotético lector o lectora. Decidí escribir esta breve entrada para informarte que este blog, al que yo de cariño llamo el Dragón, actualmente está en desuso, es decir que ya no volverá a ser actualizado. No es que haya dejado de escribir o haya perdido el interés por las cosas que compartí por acá alguna vez, es solo que ya no tengo tiempo para dedicarme a llevar una suerte de bitácora sobre lo que estoy haciendo en relación con la escritura. No obstante lo anterior, decidí sacar al Dragón de su hibernación y dejarlo abierto al público. Quizás haya alguien (¿quién sabe?) que encuentre algo interesante en él. De la misma forma, y ya que logré captar tu atención, te invito a descargar mi ebook de relatos breves: El Dios Dormido. Es una compilación de varios cuentos de fantasía y terror que publiqué originalmente acá y en otras páginas y blogs. Demás está decir que es absolutamente gratuito y creo que no vendría mal en estos tiempos de pandemia. Si te interesa solo tienes que hacer click ACÁ

J.

martes, 20 de enero de 2015

¡Ya pueden descargar, GRATIS, mi e-book El Dios Dormido!


Bueno, me demoré un poco (asuntos laborales), pero por fin puedo pasarme por acá para informarles que mi e-book, El Dios Dormido, ya está arriba y listo para ser descargado totalmente GRATIS. 
En el siguiente link podrán acceder a todos los formatos disponibles (epub, mobi, pdf), para que lo puedan cargar en sus kindles, tablets, smartphones y demases. Obviamente también lo pueden leer en línea o directamente desde sus computadores:

domingo, 11 de mayo de 2014

Cuento: A través del Cristal


Comparto con ustedes una versión editada de mi cuento El Hechicero Errante, publicado originalmente en Fantasía Austral. Básicamente eliminé los excesos en la prosa y las descripciones que, más que aportar a la historia, distraían. También decidí cambiar el título del relato ya que la palabra Hechicero podía generar falsas expectativas en cuanto al contenido de la narración. Como bien saben, tengo pensado publicar una compilación con algunos de mis cuentos y es muy probable que este texto esté incluido en la misma, así que cualquier comentario será bienvenido. Espero disfruten con la lectura. 
Saludos. 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Cuento Breve: La Búsqueda de Moses


Denes se deslizó sobre los húmedos adoquines de la ciudad, acortó camino por oscuros corredores, evadió a una jauría de perros callejeros y se dirigió a los cerros boscosos ubicados en la periferia de la gran urbe. Como todas las noches trepó al árbol más alto, un alerce de tronco retorcido y hojas negras, y se sentó a observar la noche, silencioso y pensativo. Estuvo así un rato hasta que lo distrajo una silueta gris que se movía con lentitud al nivel del suelo. Curioso, como todo gato, Denes bajó del árbol y siguió a la silueta que resultó ser otro gato, aunque este parecía mucho más viejo y maltratado por la vida.


miércoles, 22 de mayo de 2013

Cuente Breve: El Silencio de las Flores

Para Arthur Machen

Todas las mañanas, al despuntar el alba, Ofelia dejaba el calor de su cama y se encaminaba al pequeño invernadero que tenía en el jardín trasero de su casa.

Ya había entrado en la tercera edad, pero a pesar de que los años habían trazado surcos en su piel, aún conservaba un poco de la belleza de su juventud. Delgada, de rasgos suaves y una sencilla melena gris coronando su cabeza, su figura evocaba a esas antiguas estrellas del cine de los años veinte.

Acostumbraba llevar largos vestidos con estampados florales, y las flores eran, en efecto, el centro de su vida. No había nada en el mundo que le produjera mayor placer que el encerrarse jornadas enteras en aquel blanco invernadero donde cultivaba las más diversas variedades de rosas, narcisos, crisantemos y otros tantos tipos más, cual más colorido que el anterior.

sábado, 26 de mayo de 2012

Cuento Breve: Lo que oculta la tormenta


Parado en el balcón de su casa, Bruno observaba la lluvia que caía sobre la ciudad desde hacía horas, sin dar signos de amainar. Ya era de noche. A lo lejos alcanzaba a divisar un mar oscuro, enfurecido. Un viento huracanado comenzaba a soplar cada vez con más fuerzas, azotando su cara, sus cabellos, su vieja parca gris que usaba desde que estaba en el colegio y que no pretendía cambiar por esas afeminadas gabardinas tan de moda ahora entre los jóvenes de su edad.

Le agradaba sentir las gotas de lluvia sobre su rostro. Le recordaba a esa infancia, no tan lejana, cuando se paraba en la puerta de aquella misma casa y miraba, con una curiosidad y atención solo posibles cuando uno es niño, las pozas que se formaban en el patio. Le recordaba también al olor de la harina mezclada con agua y zapallo, y a su mamá en la cocina, advirtiéndole que no saliera o se resfriaría.