martes, 20 de enero de 2015

¡Ya pueden descargar, GRATIS, mi e-book El Dios Dormido!


Bueno, me demoré un poco (asuntos laborales), pero por fin puedo pasarme por acá para informarles que mi e-book, El Dios Dormido, ya está arriba y listo para ser descargado totalmente GRATIS. 
En el siguiente link podrán acceder a todos los formatos disponibles (epub, mobi, pdf), para que lo puedan cargar en sus kindles, tablets, smartphones y demases. Obviamente también lo pueden leer en línea o directamente desde sus computadores:

domingo, 18 de enero de 2015

Noticias: Portada de mi e-book, El Dios Dormido

Portada El Dios Dormido
Ilustración: Carlos Alberto Palma Cruchaga
Diseño: Felipe Real Hurtado

Updates 20-01-2015: Ahora pueden descargar el e-book acá

Hoy quiero compartir con uds. una muy grata noticia: mi primera compilación de relatos en formato digital está casi lista (estoy trabajando ahora mismo en los últimos detalles) y, si todo sale bien, debería estar arriba, lista para ser descargada, en algún momento de la próxima semana. Y como una forma de preparar el terreno para tan magno evento les presento la portada del libro, cuya ilustración estuvo a cargo de Carlos Alberto Palma Cruchaga, mientras que el diseño corrió por cuenta de Felipe Real (¡Gracias, Felipe!). Si me preguntan mi opinión, estoy contentísimo con el resultado, pero más contento aún porque por fin estoy culminando un proyecto en el que llevo trabajando largo tiempo, algo que quienes siguen este blog deben tener muy claro (¡lo he mencionado cada vez que he tenido la oportunidad!).

domingo, 23 de noviembre de 2014

Cinco años

Nunca he sido un hombre que le dé demasiada importancia a las fechas, algo de lo que pueden dar fe aquellos que me conocen más de cerca, sin embargo, creo que el día de hoy amerita esta entrada: el dragón cumple cinco años de existencia y lo hace sobrepasando las cien mil visitas. Cinco años en que yo, su creador y administrador, he pretendido recorrer el camino de un escritor de literatura fantástica, compartiendo mis cuentos y alguna que otra divagación improvisada sobre el arte de escribir. Cinco años que se desvanecieron tan rapidamente que casi me asusta.

jueves, 9 de octubre de 2014

Cuento: Un sueño en Ginebra


Repentinamente me encuentro caminando por un sendero rodeado de árboles, y aunque no conozco el paisaje me siento extrañamente regocijado ante la visión de los pinos mecidos por la brisa y un cielo primaveral apenas revestido de unas pocas nubes. En algún momento, y sin tener consciencia del trayecto que he recorrido, llego a un bosque vasto y silencioso. Penetro en él, impulsado por la curiosidad. Un anciano se encuentra sentado frente a un tablero de ajedrez, junto a la sombra del nogal más grande que he visto jamás. Sus manos se apoyan ligeramente en un bastón de madera. Me acerco y tomo asiento en la silla que se encuentra vacía. Tiene el cabello corto y blanco, y viste un pulcro traje negro. Del mismo color es la corbata, que descansa sobre una camisa blanca. Me sonríe con una sonrisa amplia y honesta.
Sin sorpresa, pues en los sueños no hay sorpresa, me doy cuenta de que es Borges. El escritor de prodigios y maravillas, el niño que jamás abandonó la biblioteca de su padre, el maestro ciego. Y a pesar de que sus ojos no pueden ver tengo la seguridad de que me observa.
Con un leve movimiento mueve un peón blanco, invitándome a jugar con él.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Cuento: En las profundidades


El edificio se levantaba ante él como el cadáver de una criatura gigantesca y repulsiva, olvidada junto al borde del camino. El día comenzaba a decaer rápidamente, demasiado rápido para su gusto, por lo que apuró el paso. El silencio que reinaba en aquel sitio lo hacía sentirse inquieto. El muchacho hubiera esperado la presencia de algún perro solitario, o uno que otro pájaro en las inmediaciones, pero no había nada, excepto por la densa vegetación que había ido creciendo alrededor de la estructura a lo largo de los años.
No tenía idea de cuánto tiempo llevaba abandonada, pero sabía que en algún momento, durante la infancia de sus padres, había sido un importante centro deportivo, y como era de esperarse había terminado siendo reemplazada por un complejo mejor equipado y mucho más moderno en el centro de la ciudad. Ahora no era más que una mole gris que parecía resistirse al inexorable paso del tiempo.

martes, 29 de julio de 2014

Cuento: Preludio (o las sombras que se esparcieron)


Era de noche y en el cielo apenas había un puñado de estrellas. El muchacho, oscuro y alargado, caminaba presuroso a través de una solitaria calle de un barrio residencial. Las casas, vagas siluetas a esa hora, parecían dormir el mismo sueño profundo que sus ocupantes. No había una sola luz en las ventanas, ni el más mínimo sonido en el aire, excepto, claro está, por las pisadas del muchacho, cuyo eco se extendía y multiplicaba a su alrededor.
¿Había algo particular en el muchacho? Un observador común habría respondido que no, pero alguien con una mirada más aguda habría reparado en sus ojos de un intenso color musgo, en sus cabellos grises y su rostro pálido. Habría advertido asimismo la inusual delgadez de sus miembros y la ligereza de sus pasos, como si se tratara de un gato que ha mudado su forma a la de un humano. Pero el muchacho no era un gato. Tampoco era un humano.

domingo, 8 de junio de 2014

Fragmento: Espectros en la Niebla


El joven yamabushi observó largamente a su alrededor. Se dio cuenta de que todavía era muy temprano. Se sentía cansado y aún resonaban en su cabeza las palabras de Aetos. El viejo no había dejado ni una señal de su partida. Solo quedaba la delgada vara junto a la hoguera. “¿A dónde habrás ido?” Se preguntó.
El suelo estaba húmedo y fangoso. Sin embargo, no había ninguna huella, excepto las de sus propias pisadas y del resto del grupo. Se alejó del campamento y solo vio las marcas dejadas por Akono. Lentamente se acercó a él. El Omoshi tenía la vista fija en el horizonte, y no dio muestras de advertir la presencia del discípulo de Oko, mas Atsu sabía que esto no era así. Solo lo ignoraba.